Consejos para cultivar pistachos y otros frutos secos

Si eres agricultor y estás pensando el cultivar pistachos u otros frutos secos, te recomendamos que prestes atención y tomes nota, ya que en este post te vamos a dar toda la información sobre el pistacho y su cultivo. Y es que aunque el cultivo del pistacho por lo general no ha tenido mucha demanda en nuestro país, lo cierto es que en los últimos años su cultivo ha aumentado enormemente, debido principalmente a la alta rentabilidad que ofrece.

Pero como ya sabrás si ha probado suerte con el cultivo de este tipo de fruto seco, requiere de una dedicación mayor a la de las hortalizas o vegetales comunes, por ello hemos querido hacer un post en el que demos una serie de recomendaciones y consejos que te ayuden a disfrutar de los mejores resultados. ¡Vamos allá!

El pistacho, un árbol perteneciente a la familia Anacardiaceae

El pistacho es un árbol perteneciente a la familia Anacardiaceae, que destaca por tener una ramificación abundante, una copa extensa y una altura que oscila entre los 5 y los 7 metros. De desarrollo lento y longevo, el fruto del pistacho es una drupa aceitosa procedente de Asia, que llegó a nuestro país introducido por los romanos, aunque no fue hasta la década de los 80 cuando comenzó a extenderse su cultivo.

¿Se puede plantar pistachos en cualquier zona?

Uno de los principales errores que cometen los agricultores al plantar pistacho, es que lo hacen en zonas nada propicias para su crecimiento. Es importante tener en cuenta que para un cultivo de calidad es necesario contar con un suelo que presente un drenaje adecuado en el que no se produzcan encharcamientos.

Se recomienda su cultivo en zonas donde el verano sea largo y seco, pero que a su vez tengan inviernos fríos que favorezcan el periodo de dormancia (se suspende el crecimiento y el desarrollo del cultivo). Resiste a la perfección la sequía, el sol, así como las altas temperaturas, teniendo en la humedad su particular criptonita.

Cosas a tener en cuenta antes de su plantación

·         Existen pistachos macho y hembra: mucha gente desconoce que existen pistachos machos y hembras, un aspecto muy a tener en cuenta para disfrutar de un buen cultivo. Es fundamental para la plantación, que cada diez hembras haya un pistacho macho.

·         Variedad de patrón: el pistacho es un árbol que se planta ya injertado, lo que significa que la variedad de patrón la tendremos que seleccionar en función del tipo de suelo, mientras que la variedad injertada la seleccionaremos según los criterios de producción.

·         Marco de plantación: por lo general el marco de plantación más adecuado debe guardar entre 6 y 7 metros por cada fila, así como unos 5 metros entre cada árbol.

·         Injertos: deberás escoger entre comprar la planta ya injertada en un vivero o realizar tú mismo el injerto sobre el suelo. Aunque la primera opción es más cómoda, también es más cara.

·         Presentación: al plantar el pistacho hay que escoger entre plantar a modo cepellón o a raíz desnuda. La técnica de cepellón se puede aplicar en cualquier época del año, mientras que la de raíz desnuda únicamente durante el invierno.

Claves para un correcto cultivo

La poda 

Entre los primeros 6/8 años aproximadamente habrá que realizar una poda de formación, cuyo objetivo es dar forma al árbol para que crezca correctamente. Asimismo, una vez al año habrá que realizar una poda de producción, que tiene el objetivo de favorecer su crecimiento.

El suelo 

El manejo del suelo es fundamental para un correcto crecimiento. En zonas de secano hay que labrar el suelo, mientras que en zonas vegetales, habrá que realizar siegas con frecuencia para disfrutar de una cubierta uniforme y evitar a la vez un crecimiento excesivo.

Riego 

El riego localizado es la mejor opción, ya que de esta manera evitarás de forma segura el encharcamiento. Es un árbol que reacciona mejor ante riegos con abundante agua pero muy repartidos en el tiempo, que a riegos pequeños con mucha frecuencia.

Fertilización 

Para planificar la fertilización te recomendamos que hagas un análisis previo de las hojas durante la primavera, ya que de este modo podrás conocer cuáles son los déficits que presenta el cultivo.

Normalmente en zonas de regadío se aplican abonos por fertirrigación, mientras que en zonas de secano es más habitual utilizar abonos foliares ya que no precisan de humedad en el suelo. 

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