Aumentan los incendios forestales en Asturias

Los fuertes vientos registrados en Asturias aumentaron enormemente el número de incendios forestales durante el pasado año 2015, con un total de 49 por los 19 registrados en 2014, así lo ha afirmado el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA).

Hay que tener en cuenta que para reducir cada uno de los incendios que se dieron en Asturias se emplearon alrededor de unos 200 efectivos del cuerpo de Bomberos, además de otros trabajadores de empresas forestales así como agentes y voluntarios del medio rural.

También hay que mencionar la gran labor por parte de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que aportó un total de 46 efectivos, seis autobombas y dos bombas nodrizas, tras pedir el SEPA su colaboración para la extinción de los incendios, debido principalmente a que las condiciones meteorológicas no ayudaron en absoluto, con vientos que incluso llegaron a superar los 100 kilómetros por hora en algunos casos.

Un apoyo que por supuesto fue agradecido públicamente frente a los medios, y es que lo cierto es que sin su ayuda hubiera sido realmente complicado conseguir apagar los fuegos, así como proteger a los ciudadanos de los alrededores y sus bienes más preciados.

El principal problema, más que el propio fuego, está en conocer el por qué se han llevado a cabo estos incendios, que todo apunta a que fueron provocados, aunque la falta de pruebas todavía mantiene la incertidumbre. De momento, la UME y Seprona continúan trabajando para tratar de descubrir el origen de los fuegos así como su más que posible intencionalidad.

Evidentemente como no podía ser de otra forma, desde el gobierno de Asturias se ha pedido la colaboración de los ciudadanos, ya que cualquier posible pista o dato relacionado con los incendios puede resultar de gran ayuda de cara a la investigación. El principal temor está en conseguir evitar que vuelva a darse una plaga de incendios como la pasada en el próximo verano, ya que está en riesgo la seguridad de los ciudadanos y de las masas forestales de la región.

Y es que las decenas de incendios que se vivieron a lo largo de 2015 acabaron con un total de más de 500 hectáreas a lo largo de la sierra asturiana, aunque los datos todavía no se han confirmado por parte de los servicios de emergencia presentes.

Los incendios más llamativos y peligrosos fueron los que se llevaron en Langreo, Sobrescobio, Bimenes, Caso, Amieva, Ponga, Ribadesella, Quirós, Candamo y otros municipios más a lo largo del Principado.

El último en Diciembre

El último incendio tuvo lugar en el pasado mes de septiembre de 2015, siendo además uno de los más importantes y que más daños provocó. Un incendio que sorprendió realmente dadas las condiciones que se dan durante ese mes en Asturias.

Se estima que se llevó a cabo según los datos facilitados por el cuerpo de bomberos debido a la quema de rastrojos y hierbajos en zonas cercanas a las masas forestales llevadas a cabo tanto por agricultores como por ganaderos, así como a la falta de vigilancia.